Johannes Gutenberg, inventor de la imprenta moderna.

Coleccionando libro antiguo
10 abril, 2020
Banda Presidencial. Origen de un símbolo castrense y religioso.
1 mayo, 2020

Johannes Gutenberg, inventor de la imprenta moderna.

por Conti González Báez

Johannes Gensfleisch zur Laden zum Gutenberg nació en Maguncia, Alemania. No se sabe el año de su nacimiento; solo que fue entre 1394 y 1404, siendo 1400 el más probable. Fue el menor de los tres hijos del comerciante Friedrich Gensfleisch zur Laden y su segunda esposa Else Wyrich, hija de un tendero.

El apellido Gutenberg fue tomado del nombre de la casa habitada por sus ancestros paternos. Era una familia de patricios del pueblo, cuyo linaje se remontaba al siglo XIII. Estaban a cargo de la casa de moneda arzobispal y eran los proveedores del metal acuñado en esta, por lo que adquirieron grandes conocimientos y habilidades técnicas en metalurgia. Modificaron diversas clases de monedas y participaban en los procedimientos judiciales como expertos en casos de falsificación.

En 1411, hubo un levantamiento contra los patricios de Maguncia y la familia de Gutenberg se mudó a Alta Villa, donde su madre había heredado una propiedad. Él pudo haber estudiado en la Universidad de Erfurt, en donde está registrado en 1419 el estudiante Johannes de Alta Villa. Se sabe que ese mismo año murió su padre, ya que su nombre aparece en los trámites de la herencia.

Nada más se conoce de su juventud hasta 1430, cuando a los 30 años fue herrero en Estrasburgo. Al parecer, por razones políticas emigró a esta ciudad, donde su familia tenía contactos importantes.

Acorde con su rango, formó parte de la clase patricia de la ciudad y, simultáneamente, de la asociación de orfebres, lo cual era inusual pero característico de su incansable actividad técnica. Las artes que practicaba con sus asociados incluían el tallado de gemas, la manufactura de lupas y el arte de la imprenta.

Hay registros de un pleito entre él y los hermanos George y Klaus Dritzehn, relacionado con experimentos en tipografía. Gutenberg aparece como creador técnico y gerente del negocio referente al “nuevo arte”. Se menciona una prensa construida por el tornero Konrad Saspach, con algunos aditamentos peculiares, al parecer tornillos.

En 1437, la joven Ennel Tür demandó a Gutenberg por incumplimiento de promesa de matrimonio. No hay nada que indique si la demanda terminó en boda o no, pero se sabe que el inventor abandonó Estrasburgo siete años después.

Al poco tiempo y con enormes costos monetarios, perfeccionó su invento. Un pariente le prestó dinero para los más antiguos ejemplos de impresión que se conocen: El poema del Juicio Final y el Calendario para 1448.

Gutenberg desarrolló su imprenta a partir de la prensa de vinos que se usaba en el valle del Rin, con algunas adaptaciones. Se trataba de una prensa manual, en la que la tinta era aplicada con un rodillo sobre las superficies resaltadas de las letras o tipos colocados en un marco de madera, sobre el cual se prensaba una hoja de papel.

El inventor se asoció con un rico comerciante y prestamista de Maguncia, Johannes Fust, con el propósito de terminar su máquina e imprimir La Biblia, tarea concluida alrededor de 1452.

La denominada Biblia de 42 líneas, por el número de líneas en cada página, fue el primer libro impreso con tipos movibles y es el más famoso del mundo. Esta obra en latín también es conocida como La Biblia de Gutenberg, aunque su nombre no aparece en ella o La Biblia de Maguncia, por el lugar donde fue producida.

Peter Schöffer, yerno de Fust y aprendiz de Gutenberg, ayudó a este en la ardua tarea. Sin embargo, Fust entabló una demanda para recuperar el dinero que le había anticipado al inventor y obtuvo parte de la cantidad, con sus respectivos intereses.

Como resultado de la insolvencia de Gutenberg, la maquinaria y los tipos que había fabricado y empeñado a favor de Fust quedaron como propiedad de este. Además de los tipos para la impresión de la Biblia de 42 líneas, Gutenberg perdió un extenso inventario de tipos preparados para la edición de los Salterios, impresa por Fust y Schäffer en 1457. Incluía nuevos tipos en dos tamaños, así como las mundialmente famosas letras iniciales con su ingenioso mecanismo para impresión a dos colores.

Posteriormente, manufacturó un nuevo equipo de impresión con la ayuda de Conrad Humery, un rico y distinguido doctor en Leyes, líder del partido popular y canciller del concejo. Dicho equipo fue utilizado para la impresión del denominado Catholicon o lexicón gramático y alfabético, en 1460.

Durante el saqueo de su ciudad natal, Gutenberg tuvo que exiliarse, pero regresó para trabajar en la corte del conquistador Adolfo II, arzobispo de Maguncia y elector de Nassau, que se convirtió en su patrón. La distinción que le confirió en reconocimiento a sus logros le otorgaba prestaciones como vestido y provisiones, lo que le evitó pasar mayores necesidades.

Johannes Gutenberg murió en la pobreza el 3 de febrero de 1468 y fue enterrado como un terciario o religioso tercero en la iglesia franciscana de Maguncia, que ya no existe. Una nube de profunda oscuridad oculta casi toda la vida de Johannes Gutenberg: su personalidad, el tiempo y lugar de sus inventos, así como la parte que tomó personalmente en la producción de los impresos que han llegado hasta nuestros días.

Por otro lado, investigaciones de expertos han arrojado luz sobre los trabajos conectados con su nombre y establecido de manera definitiva la naturaleza de su invento, la imprenta moderna.

El examen técnico de las impresiones más antiguas del inventor, el Poema del Juicio Final y el Calendario de 1448, demuestran que efectuó mejoras significativas a los métodos de impresión y sus auxiliares técnicos, especialmente en lo concerniente a la tinta y la construcción de prensas.

Por supuesto que no inventó el tallado de las letras, el troquel o la manera de usarlo para imprimir, que ya eran de uso común en sus tiempos, lo mismo que las matrices para estampar letras y diseños ornamentales en el proceso de acuñar sellos y monedas. Los impresos de los grabadores de madera, particularmente las cartas de juego y estampas de santos, prueban que la escritura a mano había sido reproducida mecánicamente mediante tallas en madera desde los comienzos del siglo XV.

El invento de Gutenberg no tenía nada que ver con la talla en madera o sus técnicas. Él fue un orfebre, trabajador de los metales y lapidario; su invento, tanto en su concepción como su ejecución, demuestra las habilidades del trabajador metalúrgico.

Copió los tipos separados en moldes metálicos, construidos de tal manera que podían ser alineados de forma similar al manuscrito que él copiaba. Sus impresos prueban que los tipos utilizados fueron hechos por un proceso de vaciado muy similar al utilizado hoy, con una multiplicidad de reproducciones fundidas a partir del troquel original.

Adicionalmente al proceso técnico de fundición de tipos, Gutenberg se vio enfrentado a un problema no menos difícil: copiar la hermosa caligrafía de los libros del siglo XV. Su genio encontró la solución y en los tipos que construyó se nota el trabajo de un artista calígrafo de primer orden.

Manufacturó para cada letra dos moldes diferentes: el molde normal o separado y el molde compuesto, que comienza unido al tipo adyacente para evitar interrupciones en el trazado. Este estilo único de letra se encuentra solamente en cuatro tipos, todos asociados con Gutenberg. Ningún tipógrafo de su época pudo seguir el ideal del inventor. Su genio e inspiración se reconocen en el magnífico diseño y preparación del Salterio de 1457, con una significativa mejora técnica al obtener las iniciales a dos colores.

El invento de Gutenberg se propagó rápidamente y encontró una recepción entusiasta en todos los centros culturales. Los nombres de más de 1 000 impresores, en su mayoría alemanes, han llegado hasta nosotros desde el siglo XV. Muchos fueron discípulos de Gutenberg o ayudantes en la casa de impresión Gutenberg-Fust.

El uso de la imprenta se extendió por toda Europa y provocó una revolución cultural, al permitir que disminuyeran los precios de los libros y poner el conocimiento al alcance de las masas. Fue decisivo en el surgimiento del Renacimiento y las identidades nacionales al popularizarse textos no latinos, así como en las revoluciones políticas de ese continente. La imprenta cambió la conciencia de la humanidad.

El sistema desarrollado por Gutenberg permaneció como estándar hasta el siglo XX. A lo largo de los siglos se desarrollaron nuevas tecnologías de impresión basados en su invento, como la imprenta de vapor, el linotipo, el monotipo y la impresión en offset.

En Maguncia existe actualmente un museo que recrea la imprenta y el taller de Johannes Gutenberg, su ciudadano más ilustre.

 

Conti González Báez es guionista y productora de radio, así como miembro del consejo editorial de Rosa Mª. Porrúa Ediciones.
Twitter: @ContigonMX
Correo: conti@rmporrua.com
Facebook: https://www.facebook.com/Redesdeltiempo/