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1824 – ITURBIDE “PROCLAMA DESDE EL BERGANTINE SPRING”

$700.00

Documento facsímile, tomado fielmente de su original.

Se presenta en carpeta de papel Amate y se puede personalizar. En caso de solicitar carpeta de piel o encuadernación especial se realizará una cotización especial.

El 11 de mayo de 1824, acompañado por su familia, dos eclesiásticos, su secretario y su servidumbre, Iturbide abandonó México a bordo de la fragata Rowlins, iniciando así un exilio de varios meses.

Durante su exilio envió cartas al Congreso y a la milicia dándoles a conocer sus intenciones de regresar a México para ayudar a su patria contra la amenaza de la Santa Alianza.

El 4 de mayo de 1824 se embarcó en el Bergantine  Spring,  para regresar a México, con el fin de colaborar en su defensa, ya que la Independencia se encontraba nuevamente amenazada por España y el consumador de ella no podía mantenerse al margen. Le acompañaban su esposa embarazada y sus dos hijos más chicos.

Durante el viaje su labor epistolar prosiguió, mandándole cartas al Congreso nacional, a los jefes políticos y comandantes militares, en las que especificó las razones por las que retornaba.

Estas cartas no circularon en México, toda vez que fracasaron los planes que tenía al desembarcar en Soto la Marina. Dirigió una de ellas al ejército, confiando en que  la gravedad del caso fuese comprendida, y pidió la unión de las tres garantías bajo las cuales se consumó la Independencia.

Mientras tanto, el Congreso, en sesión secreta del día 6 de mayo, al recibir y leer por vez primera la carta del 13 de febrero en la que Iturbide ofrecía a la patria “sus esfuerzos y arbitrios”, propuso contestarle en los siguientes términos: “que la nación no necesita de los servicios del que la oprimió, pues tiene hijos que la sostengan en todo caso, así como los tuvo para libertarla de la opresión”.

Sin conocer todos los debates y maquinaciones en su contra, Iturbide, ya a bordo del bergantín “Spring”, justo unos días después de zarpar del puerto de Southampton, mandó una segunda carta al Congreso Constituyente y una proclama al pueblo de México (documento al que hacemos referencia), en la que ofrecía sus sus servicios y a explicaba los motivos por los que había regresado, aclarando que no venía como emperador, sino como soldado al servicio de la libertad de su patria.