LA IMPORTANCIA DE LOS FACSIMILES

El significado de la palabra Facsimile en el diccionario de la real academia es: copia o reproducción exacta de un documento, escrito o dibujo.

Muchas personas piensan equivocadamente que un facsímile no tiene valor por no ser algo auténtico. Una copia fotostática no tiene más valor que eso, un copia fotostática, sin embargo lo que se llama facsímile dentro del mundo editorial, literario o bibliófilo va más allá de ser una copia y en gran parte de eso depende su valor.

Un facsímile bien hecho  tiene que ser de alta calidad en el que se reproducen colores, texturas, tamaño y defectos del original. Existen diferentes técnicas de las cuales más adelante hablaremos.

El hecho de que existan los facsímiles, reduce el uso del original, facilitando la divulgación y exposición de fondos documentales, bibliográficos, etc. Ya que los originales no deben ser expuestos por motivos de seguridad y conservación.

Los facsímiles de alta calidad son utilizados en museos,  bibliotecas, universidades para que los investigadores y público en general puedan tener acceso sin que corra riesgo el documento original y así conocer muchos aspectos físicos que en una copia fotostática o una reproducción digital no se aprecian y son características importantes y necesarias de conocer para una investigación.

Muchos de los documentos que vemos colgados en algún recinto gubernamental o museo son facsímiles y esto no quiere decir que está mal o que nos quieran engañar, debemos considerar que en muchos casos, si no es que en la mayoría, solamente existe un “original”. Un ejemplo de esto es el Acta de independencia de México que solamente se conserva un ejemplar de ella y después de haber estado perdida y recuperada, se encuentra en custodia bajo bóveda en el archivo general de la Nación, muchos de nosotros la hemos visto en museos, en palacio Nacional, en la cámara de diputados y esto no sería posible si no hubiera facsímiles de ella. Esto nos permite conocerla y admirarla.

Otro caso muy conocido es la famosa Biblia de Gutenberg, también conocida como la Biblia de 42 líneas o Biblia de Mazarino, es una edición de la Vulgata, impresa por Gutenberg en , Alemania, en el siglo XV. la Biblia se considera el segundo libro impreso a gran escala mediante el sistema de tipos móviles, el primero fue el  Misal de Constanza en 1449,  La Biblia simboliza el comienzo de la «Edad de la Imprenta».

El nombre «Biblia de 42 líneas» se refiere al número de líneas impresas en cada página, y es usado para diferenciarlo de la edición posterior de 36 líneas.

Esta edición empezó a prepararse después de 1450 y los primeros ejemplares estuvieron disponibles hacia 1454 o 1455. Fue realizada usando una prensa de impresión y tipos móviles. Un ejemplar completo tiene 1282 páginas y la mayoría fueron encuadernados por lo menos en dos volúmenes

Esta Biblia es el incunable más famoso. Se cree que se produjeron alrededor de 180 ejemplares: 45 en pergamino y 135 en papel.

Hasta 2009 se conocía la existencia de 47 biblias de 42 líneas, de ellas solo 21 completas. En las otras faltan páginas e incluso volúmenes.

Se conocen doce ejemplares en pergamino, aunque sólo cuatro están completos.

Se sabe que en 1997, la casa de subastas Christies, subasto un ejemplar en 600 millones pesetas, algo incosteable para cualquier persona, sin embargo existen facsímiles de muy alta calidad que se pueden adquirir desde 9000 euros, que es mucho dinero pero está justificado por el valor del original, la importancia, la escases y el trabajo del editor.

También existen ejemplares que aunque no son únicos y todavía podemos encontrar por ahí algunas piezas, su valor es muy alto y no se encuentran al alcance de la mayoría de las personas. Un ejemplo de ello son  las “Cronicas de Núremberg“. Un libro que narra la historia universal desde la creación hasta lo que nombra como, “el fin del mundo”. Fue publicado en 1493 por Hartmann Schedel, físico y humanista alemán de Núremberg. Tuvo dos versiones: una latina y otra alemana; se calcula que se hicieron entre 1400 y 1500 copias en latín y entre 700 y 1000 en alemán. Es considerada una joya dentro de los incunables, muy valorado y codiciado. Como dije todavía se puede conseguir un original pero lo puedes conseguir desde 75,000 doláres, aunque sí hay personas que lo pueden adquirir, es  mucho dinero. Un facsímile de alta calidad en la que se puede apreciar la belleza, diseño tipográfico, en algunos casos los colores, grabados, ,  encuadernación y contenido o importancia literaria se puede conseguir desde 1000 euros.

Con lo anterior quise aclarar un poco la importancia de la reproducción de un facsímile y la diferencia que tiene con una copia simple.

Existen varias casas editoriales que se dedican a la investigación, reproducción y venta de libros, manuscritos y documentos facsimilares. Yo considero que esta labor es muy importante ya que es una forma de traer el pasado al presente, es un rescate de obras de difícil acceso o dignas de ser difundidas por la importancia que tienen. La mayoría de los facsimiles son joyas bibliográficas, tanto por la exactitud y belleza de sus reproducciones como por su valor documental.

Reproducen importantes piezas que resaltan por su belleza, como son códices, mapas, biblias, , documentos, libros iluminados en los que se aprecia maravillosamente los matices, colores, pan de oro y plata que se utilizaban en la época. Podemos encontrar importantes facsímiles  de libros de oras, herbolaria y códices, entre otros.

Las técnicas que utilizan para la impresión, tipo de papel, pergamino, o papiro, hacen que sus reproducciones sean muy similares al de sus originales.  Son documentos que además de su belleza tienen importancia histórica o artística. Ya que los editores llevan a cabo una ardua labor de investigación en las diferentes bibliotecas del mundo y con mucho cuidado hacen la selección de lo que se va a reproducir, dando prioridad a los libros más raros o significativos para la humanidad.

El valor de los facsímiles, depende de muchas cosas.

  •  Importancia histórica o artística.
  • Número de ejemplares conocidos (originales)
  • Rareza del original
  • Disponibilidad de conseguir un original.
  • Calidad de la reproducción del facsímile.
  • Características que conserve del original:
  • Tamaño
  • Colores
  • Manchas o deterioros (muchos prefieren que se encuentre limpio, sin las manchas que ha dejado el uso y el tiempo, sin embargo, hay a quien esto se le hace importante y prefiere la reproducción exacta para que el facsmile aparente los años que tiene el original.
  • Tipo de papel: debe de usarse lo más apegado al original, puede ser pergamino, papel verjurado, papel sellado, y mantener los mismos gramajes.
  • Elementos gráficos que se hayan incorporado con los años: exlibris, notas, sellos, etc. Todo esto es un testimonio del tiempo.
  •  Encuadernación: Se llevan a cabo encuadernaciones artesanales de época Los incunables y antiguos variaban en su encuadernación, generalmente se vendían sin tapas y el comprador las mandaba a hacer según sus gustos posibilidades. Muchos de ellos se han reencuadernado y han perdido la original.
  • Ejemplares completos. Existen casos en que el original está dividido o disperso en diferentes bibliotecas  o bien se encuentran ejemplares incompletos, y el editor se encarga de hacer una recopilación para llevar a cabo un facsímile de la edición completo.
  • Certificado Notarial.
  • Certificado del editor.
  • Estudio. Muchas veces se acompañan de un estudio realizado por expertos.
  • Número de ejemplares (de la edición facsimilar)
  • Número de edición.

Tal como sucede en los libros antiguos, el facsímile también puede ser una inversión, existen obras que con los años se han revalorado, debido a su calidad y escases.

  • Certificado
  • Edición agotada
  • Titulo codiciado
  • Facsimile de alta calidad
  • Editor reconocido

Esto depende también  del enfoque que la editorial quiera dar a cada edición.

La reproducción facsimilar en México ha sido un poco distinta, se ha enfocado más a documentos históricos o en algunos casos obras literarias. Uno de los que inicio con la reproducción de estos fue Don Manuel Porrúa Pérez, más o menos en el año de 1947,  trayendo a su biblioteca importantes ejemplares, raros o escasos que posteriormente reproducía. Como es la colección de Documentos Mexicanos.

En palabras de él, era importante reproducir obras importantes para difundir cultura dentro y fuera de México, así como para ayudar al progreso de los pueblos

Hace 20 años, inicia Rosa Ma. Porrúa Ediciones, con el firme propósito de difundir la verdadera historia de México. Hoy en día nuestro acervo  de documentos está formado por más de 200 documentos y somos los únicos en México en publicar facsímiles de gran calidad.

También tenemos ediciones limitadas, son facsímiles de alta calidad, sello editorial de prestigio, algunas certificadas,  pero el tipo de facsímile es diferente a las europeas por el tipo de original que reproducimos.  Tenemos ediciones que se han revalorado como la de Manuscritos, Bandos y decretos de la Guerra de independencia, ya que fue una edición conmemorativa y de gran lujo. Sin embargo una acta de independencia, los sentimientos de la Nación, documentos de Morelos, Juárez y muchos otros no va a pasar lo mismo y esto es porque nuestra misión desde que iniciamos la editorial es difundir la verdadera historia de México por lo que constantemente los mantenemos en catálogo.

Nuestros facsímiles son, planes, bandos, manuscritos, cartas y tratados que nos acercan al pasado y nos ayudan a conocer más de cerca de los personajes que forjaron nuestra historia. Nuestros facsímiles están elaborados conservando el tamaño, color y características del original, les damos una apariencia antigua a base de teñir e hidatrar y deshidratar el papel.

Todas nuestras encuadernaciones están elaboradas de forma antigua, en piel con pan de oro, también contamos con encuadernaciones sencillas en papel amate. Todo es hecho por manos mejicanas y material 100% mexicano. Con esto le damos un valor agregado nuestras obras y han sido dignas de estar en los principales museos y palacios del mundo.

La reproducción facsimilar de documentos históricos, además de que ayuda a que se conserven los documentos originales, y poder ponerlo en manos del coleccionista, aunque el original sea único, nos ayuda a  conocer nuestro pasado para entender el presente y mejorar el futuro de México.

Tener uno de estos documentos es tener la historia viva en tus manos, nos ayuda a conocer el momento histórico que se vivía en cada circunstancia, conocer de la propia mano de los personajes, su forma de pensar, a través de su escritura los podemos conocer aun más, con su forma de redactar, etc. Cuando nosotros leemos un libro de historia, claro que nos ayuda, sin embargo siempre está escrito por un autor que bien o mal tiene sus preferencias políticas, religiosas o morales por lo que siempre se inclinan hacia un lado de la historia. Es muy difícil encontrar un autor que sea parcial, sin embargo a través de los documentos podemos formarnos nuestro propio criterio, sin que nadie nos herede o nos pase sentimientos, reproches o preferencias.

Al conocer la historia de primera fuente podemos cambiar nuestras ideas que a lo mejor estaban equivocadas sobre algún momento de la historia o persona.

El valor del facsímile depende 100% del valor del original y del trabajo que tomó reproducirlos.