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¿Cómo escribir un libro?  Parte II / ¿Cómo escribir una novela?

Escribir es todo un proceso, muchas personas sueñan con hacerlo pero pocos son los que se atreven a dar el gran paso.

Las personas tenemos la necesidad de transmitir nuestros pensamientos e ideas, es de esta necesidad que han surgido narraciones de anécdotas e ideas que se han plasmado en tinta y han llegado a ser libros tan famosos que se siguen leyendo de generación en generación. ¡Ahora es tu turno!

Una buena estructura y la organización son la base para escribir una buena novela, no importa de qué género.

Necesitas inspiración e imaginación  para definir la trama, la idea y los personajes.

Te damos algunas herramientas que te servirán como guía para escribir una gran novela: ¡Tu obra!

1.- ¿De qué quieres hablar? ¿Cuál quieres que sea la idea principal?

Contesta estas preguntas en una o dos líneas.

Es importante que definas qué tipo de obra quieres, puede ser de ciencia ficción, histórica, aventura, romance, costumbrista, policiaca, suspenso, terror, etc.

2.- ¿Qué quieres transmitir?

¿Cuál es el trasfondo? ¿Cuáles son las características?

Desarrolla la idea principal de la novela. Define la época, tono, lugar, etc. El objetivo de esto es dirigir tu novela a una dirección en concreto y te podrás dar cuenta si tienes que investigar algunas cosas.

Hay una pregunta que te deberás hacer y que te servirá como base para desarrollar la novela entera, tiene que ver con el objetivo de tu personaje principal, tienes que preguntarte si lo logra, si lo va a conseguir, si lo salvará,  si escapará, encontrará, etc.

Esta es la pregunta central, y la respuesta es la que marcará y desarrollará tu novela. ¡Tú eres quien va a decidir la respuesta, tú eres el autor!

Existe otra pregunta que te deberás hacer y qué es igual de importante que la anterior. Esta tiene que ver con el espíritu y sentimientos de tu personaje. Parece difícil pero no lo es, imagínate que tu personaje  necesita llegar a su hogar, el que dejó cuando era niña porque sentía que no era su lugar, que no era querida por su familia.

Pregunta central: ¿Tu personaje logrará regresar?

Pregunta espiritual o sentimental: ¿Qué sentirá tu personaje cuándo logre su objetivo? Puede ser que sienta que nunca debió dejar su verdadero hogar, que ahí es en dónde encontró la felicidad, se siente querida y nunca lo volverá a dejar.  También puede ser que sienta lo contrario: que nunca debió haber regresado, que se siente más vacía y sola que nunca.

Estas dos preguntas deberás formularlas en las primeras escenas de tu relato, no es necesario plantearles de forma literal, pero sí darlas a entender y al final de la novela estará la respuesta.

El tono de la novela lo marcará tu opinión general, tu sensación respecto a la historia que quieres que contar.

Tu forma de narrar tiene que transmitir tus sentimientos, tan solo al escribirla o contarla afloran muchas emociones tales como humor, enojo, alegría, tristeza, sarcasmo, cinismo, etc.

Si lo que narras es una historia cruel, triste o melancólica, el tono lo tiene que reflejar. Las escenas y las frases deben de ser serias, intensas, y puede ser que hasta duras. Si por el contrario, tu historia es alegre, cómica, aventurera, el tono de tu narración deberá de ser ligero, humorístico o hasta sarcástico, depende de tus sentimientos, eso es lo que tienes que transmitir. ¡Cómo te sientes!

  1. ¡Crea a tus personajes!

Te recomendamos hacer una ficha técnica de cada uno de ellos. Crea al protagonista de tu novela, aunque en el transcurso de la historia lo puedes llegar a cambiar. Debe de tener una personalidad que se reconozca fácilmente, tiene que ser interesante, no  necesariamente agradable, puede ser alguien despreciable, esto depende de tu historia.

Piensa con quién va a interactuar tu protagonista. Imagina a tus personajes como si fueran personas reales.

Debes definir ¿dónde nacieron?, ¿cuántos años tienen?¿dónde crecieron?, etc. Esto te ayudará más adelante para crear su propia voz y forma de pensar y reaccionar.

Es importante conocer desde el principio el objetivo del personaje principal, y/o de los secundarios.

En una buena novela siempre hay un personaje que quiere o necesita algo, siempre tiene un objetivo que alcanzar a lo largo de la historia.

 4.- Imagínate el escenario.

El universo, la ciudad, colonia,  etc., en el que se desarrollará la historia son muy importantes definirlos, ya que estos determinarán el tono de tu novela. Piensa si se desarrollará en el presente o en el pasado, en lugares reales o inexistentes,  si la historia sucede en un solo lugar o en varios.

5.- Visualiza la trama.

La mayoría de las novelas, sin importar el género, tienen algún tipo de conflicto. La tensión se va aumentando hasta el momento en que alcanza un clímax y luego se resuelve de alguna manera, pero no siempre tiene que tener un final feliz, eso depende de ti.

No hay una fórmula para escribir la novela perfecta, la trama tradicional y la más común es que se va creado la tensión de la historia, existe un conflicto o crisis central y al final es el desenlace, pero no forzosamente la tienes que escribir así.  Puedes empezar por el conflicto central y de ahí empiezas a contar la historia hacia atrás. Otra forma es empezar en el presente y saltar entre pasado y presente.

No necesariamente tiene que ser lineal, es decir, en orden cronológico,  puede ser invertida, esto es que comienza al final de la historia, da un gran salto hacia atrás, hasta el comienzo, y luego vuelve al final.

6.-¿Cómo vas a contar la historia?

No trates de imitar a otros autores, usa tu propia voz,  puede parecer difícil, pero cuanto más escribas más fácil te será encontrar tu propia tu voz.

Recuerda que cada personaje tiene su propia personalidad, no trates de que sea tu voz la que hable cuando es el turno de ellos. Tienes que conocer a tus personajes y esto solo lo harás conforme vas desarrollando la historia.

Imagina  lo que sienten, lo que piensan, cómo hablan y cómo reaccionan. Para esto es importante haber realizado antes la ficha técnica de cada uno de ellos (paso 3).

Tienes que elegir el tipo de narrador. El narrador tiene la misión de contar la historia,  hay narradores de 1ª, 2ª y 3ª persona. Define cuál es el que vas a usar.

En 3ª persona

Narrador omniscientte (que todo lo sabe). El narrador omnisciente es aquel cuyo conocimiento de los hechos es total y absoluto. Sabe lo que piensan y sienten los personajes: sus sentimientos, sensaciones, intenciones, planes…

Narrador observador. Sólo cuenta lo que puede observar. El narrador muestra lo que ve, de modo parecido a como lo hace una cámara de cine.

¿El narrador sabe lo que piensan y sienten los personajes?

Si la respuesta es NO, será un narrador que no va a expresar sentimientos ni pensamientos de los personajes. Los dejará a la intuición del lector.

Si la respuesta es SÍ, será un narrador que se mete en protagonistas y expresa sus sentimientos.

En 1 ª persona

Narrador protagonista. El narrador es también el protagonista de la historia (autobiografía real o ficticia).

Narrador personaje secundario. El narrador es un testigo que ha asistido al desarrollo de los hechos.

El narrador en primera persona, puede participar de los hechos, o narrarlos de forma autómata.

De 2 ª persona

El narrador habla en 2ª persona. Crea el efecto de estar contándose la historia a sí mismo o a un yo desdoblado.

7.- Piensa en cómo se desarrolla la historia.

Todo lo que ya tienes es suficiente para empezar a armar tu historia con ritmo y coherencia. Tiene que fluir de forma coherente hasta el final.

Realiza una sinopsis en la que expliques  los hechos. Debe de ser al menos de 10 fojas. Te servirá como punto de partida para saber si la historia funciona, si necesitas darle un giro y si tiene un buen ritmo.

8.- Documentación.

¿Qué tanto sabes de tu historia?

Una vez que construiste la historia a grosso modo, empieza la fase de la documentación o investigación, aunque puede que en pasos anteriores ya hayas tenido que recurrir a ella.

Si es una novela histórica, el proceso de investigación debe comenzar desde el principio. Sin embargo, para otro tipo de obra, en este momento es cuando debemos comenzar a acumular la información necesaria para que la historia sea verosímil.

Es importante saber qué información vas a dar y cómo vas a hacerlo.

En esta fase puede ser que descubras cosas nuevas que afecten a la trama y a tus personajes, posiblemente tendrás que rehacer alguno de los elementos anteriores.

9.- Piensa en el título.

Elegir el título, es una de las tareas más difíciles ya que es lo que debe causar impacto al lector en un principio.

Un buen título puede marcar la diferencia entre vender o no.

Te recomendamos hacer una lista con todas las ideas que se te ocurran por muy locas que parezcan y revísala cada vez que puedas. Seguramente irás tachando algunos y agregando otros.

No lo tienes que definir desde ahora, puedes decidir al final, pero mientras trabaja en ello.

Hay autores que escogen sus títulos basados en el nombre de una calle, una canción, una anécdota o muchas veces lo podrás encontrar en el interior de la obra.

En los libros de ficción tiene que ser un título creativo, que atraiga al lector. Te recomendamos que sea un título corto, máximo de 5 palabras, debe de quedar rápidamente grabado en la mente del lector.

Si es un libro de no ficción, el título debe apelar al beneficio que ofrece el contenido, te comendamos que no sean más de 8 palabras.

10.- Estructura.

En este paso ya debes de tener la historia y ahora tienes que definir cada una de las escenas, en dónde suceden y quién participa en ellas.

Haz una lista de los capítulos o escenas de la historia, resumiendo lo que pasa en cada uno de ellos. Aquí es cuándo decides que partes se quedan y cuáles no. Esta estructura es solo un borrador, pero es el esqueleto de tu novela, un punto de partida que te servirá mucho.

11.- Escribe tu primer borrador.

Ya estás preparado tienes todo lo que necesitas, solamente déjate llevar por la escaleta (paso nº7). Lo que pasa a partir de aquí depende de cada escritor y de cada historia. Puedes cambiar partes o personajes, no tengas miedo.

12.- La importancia del primer párrafo y primer capítulo.

La forma de iniciar una novela  es muy importante ya que de eso depende si el lector continuará leyendo o no,  con  frecuencia se abandona la lectura de una obra cuando desde las primeras páginas deja de interesar.

Te recomendamos que en la  primera página o el primer capítulo de la novela quede claro cuándo y dónde sucede la narración. ¿Es en el presente?, ¿el pasado?, ¿el futuro? ¿Dónde nos encontramos?

Desde el principio se tienen que conocer el tono, el estilo y el género de la novela para que el lector pueda saber si realmente le interesa seguir con la lectura.

Recuerda que tienes que atrapar al lector en las primeras líneas, evita comenzar tu libro con  algo rutinario o aburrido, tiene que suceder algo que provoque interés.

Otra recomendación muy importante es que tu primer párrafo sea corto, máximo unas 8 líneas.

No importa si no quedas satisfecho con tu primer párrafo al principio,  no te detengas, sigue adelante y  después lo podrás afinar. Existen escritores que una vez terminado el libro hacen ajustes no solo en el primer párrafo, sino en todo el primer cap, no tengas miedoie el primer capuna vez terminado el libro hacen ajsutes no solo en el primer pte serítulo.

Engancha al lector desde el principio, construye una escena que ocurra en el momento o también puede ser algo que ya ocurrió, pero escribe la escena directamente, no escribas el fondo de la historia todavía. No proporciones información innecesaria, como decimos los editores: “quítale la paja”.

Tienes que pensar en el sentimiento, sensación e impresión  que quieres dar al lector, piensa qué quieres que la persona que lo lea sienta inmediatamente.  Para lograr esto tienes que situar a tu personaje en medio de una situación o de un conflicto. En este primer capítulo o mejor aún en la primer página de tu libro,  te sugerimos que  des a conocer los sentimientos, preocupaciones y necesidades del personaje, así el lector sentirá la vulnerabilidad, alegría, o sensación del protagonista, involucrándose directamente en la historia.

Da al lector algo interesante, algo de misterio. Algunas necesidades de los personajes enganchan a los lectores, puede ser la necesidad de ganar algo, de llegar o de regresar a algún lado, de escapar de algo o de alguien,  de rescatar a alguien o a algo.

Si dejas claro el objetivo del protagonista tienes una mayor probabilidad de que el lector continúe leyendo.

13.- Revisar, corregir, corregir y corregir.

Es de suma importancia que leas una y corrijas,  lo recomendable es hacer tres lecturas principales, aunque no lo creas hay veces que si no paras puede llegar a  ser el cuento de nunca acabar.

1ª lectura.

Tienes que descubrir lo que está mal y corregirlo.

Si encuentras una escena que no viene al caso con tu historia, que no cumple tu objetivo probablemente la tendrás que eliminar. Asegúrate de que todo tenga una estructura lógica.

Al hacer cambios de escenas o eliminarlas puede ser que queden algunos cabos sueltos, revísala y átalos nuevamente.

2ª lectura.

Aquí el objetivo será más amplio que en la 1ª, ya que además de seguir  buscando errores de coherencia, argumento y personajes,  hay que poner atención a los detalles, tales como: descripciones, fechas,  ubicaciones y nombres de los personajes. Puede ser que a un mismo personaje en un capítulo lo llames de una forma y en el siguiente aparezca con otro nombre. ¡Cuidado!

3ª lectura.

Te recomendamos leer en voz alta y con una pluma en la mano.

En este punto ya estás seguro de que tu historia es coherente y todo está enlazado de forma correcta, ahora es tiempo de buscar errores ortográficos, repeticiones, vicios del lenguaje, oraciones mal construidas, etc.

14.- Lector de prueba.

Pídele a un buen lector que lea tu obra y que te indique los errores, todo lo que tú no encontraste lo encontrará él. No será compasivo, pero no te sientas mal, realiza solamente los cambios que creas necesarios. ¡Acuérdate que el autor eres tú!, una cosa es que te sugieran cambios en los errores y otra que te cambien la historia o tu estilo.

La siguiente anécdota que sucedió en esta casa editorial puede servirte de ejemplo:

Llega una escritora con su libro ya terminado, corregido y listo para editar. El dictamen de la editorial es positivo y se le pide que entregue la obra para empezar a trabajar, en esos días llegaba a México un escritor, amigo de ella, y le da su obra para que la lea y le diera su opinión.

Él hizo tantas anotaciones, cambios y sugerencias que cuando la autora entregó a la editorial el original para su edición, era otra historia, otra voz, otro libro del que habíamos otorgado un dictamen positivo.

La autora ya no creía en su libro, ya no era de ella.

¡Qué no te suceda lo mismo!

15.- Lectura final.

Una vez que realizaste los cambios que te sugirió el lector, vuelve a leer, si encuentras algo que esté mal corrígelo. En esta lectura ya no trates de cambiar la historia ni las escenas, dedícate a buscar solamente errores.

¡Estás listo para buscar una editorial!

16.-  Acércate a una editorial

Anímate a publicar tu libro, acércate a una editorial, son especialistas y saben hacerlo, recuerda que a eso se dedican.

Ahora existen plataformas y programas de autoedición, pero si lo haces así tu libro puede tener errores de formación y maquetación que le quitarán valor a lo que tanto te ha costado.

Una editorial es especialista en esto, el proceso de edición puede tardar entre tres y seis meses ya que realmente se trabaja en tu libro. Un buen lector reconoce la diferencia entre un libro  editado por un sello editorial y una autoedición.

La realización de un libro no solo se basa en el contenido, también cumple un papel importante el soporte que lo contiene y cómo lo contiene, nos referimos al diseño, maquetación y formación.

Editar es un verdadero arte, se necesita creatividad y conocimiento técnico para lograr el interés de un público determinado. La editorial es la responsable de crear a partir del contenido de la obra, un concepto visual y estético.

La portada es muy importante pero también lo es el interior del libro, debe de existir un equilibrio simétrico que ayude visualmente a la lectura y a la estética.

Nosotros somos una opción pero existen muchas. Que no te dé miedo, probablemente no será fácil, pero vale la pena.

¡No te des por vencido a la primera!

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